**La desaceleración en la apertura de vacantes y la cautela empresarial han modificado la dinámica de vacantes en la ciudad
TIJUANA BC, 05 de febrero de 2026.- El mercado laboral de Tijuana atraviesa una etapa distinta a la de años recientes, marcada por una menor apertura de vacantes, mayor competencia por los puestos disponibles y una menor rotación de personal, debido a la incertidumbre económica y productiva que enfrentan diversos sectores.
Así lo expuso el Mtro. Fernando Becerra, presidente de la Asociación de Recursos Humanos de la Industria de Tijuana (Arhitac), luego de encabezar la reunión mensual de socios, en la que realizó el panel “Del potencial al desempeño: Cómo las empresas están rediseñando el crecimiento del talento”, con la participación de líderes de Capital Humano de la región.
“Hemos visto una necesidad de conseguir posiciones como no se había presentado en años anteriores, lo cual está relacionado con distintos factores económicos y con la cautela en las inversiones”, explicó el dirigente.
Subrayó que aunque no todos los sectores se han visto afectados de la misma manera, la industria manufacturera ha resentido el impacto durante el último año, mientras que otras organizaciones continúan contratando personal, sobre todo para cubrir índices de rotación y no para expansión de nuevas líneas productivas.
En ese sentido, detalló que los niveles de rotación laboral han descendido a rangos de entre 5% y 6%, lo que refleja que los trabajadores cuidan más su permanencia en las empresas ante la reducción de oportunidades disponibles.
En materia de bienestar y salud mental, el presidente de Arhitac enfatizó la relevancia de la Norma 035, no sólo como una obligación legal, sino como una herramienta clave para mantener la productividad.
Explicó que el acompañamiento psicológico, los programas de apoyo al empleado y el análisis de cargas laborales permiten prevenir el desgaste profesional y favorecer la recuperación de los colaboradores.
Asimismo, mencionó que las empresas están recurriendo cada vez más a la automatización, la tecnología y el uso de inteligencia artificial para reducir tareas repetitivas, redistribuir cargas de trabajo y evitar escenarios de burnout.
Finalmente, Fernando Becerra señaló que el llamado salario emocional ha cobrado relevancia para la retención de personal, mediante prestaciones como guarderías, transporte, clínicas y servicios integrados, ya que fortalecen el equilibrio entre la vida personal y laboral, y fomentan un mayor compromiso de los colaboradores.







