SUBSANAN INVERSIONISTAS REZAGO URBANO MEDIANTE REDES ELÉCTRICAS PROPIAS EN TIJUANA

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  • El sector inmobiliario e industrial mitiga las limitaciones de la red pública mediante obras particulares y sistemas de respaldo energético.
  • Francisco Nevárez, director de Nezco, señala que el cuello de botella técnico radica en las líneas de distribución locales ante la expansión residencial y manufacturera.

Tijuana.– El dinamismo en la absorción de espacios para naves industriales en esta frontera se mantiene firme gracias a que los desarrolladores inmobiliarios han optado por financiar y construir su propia infraestructura de interconexión y media tensión. Esta absorción de costos privados busca subsanar los cuellos de botella del Sistema Eléctrico Interconectado de Baja California, permitiendo dar viabilidad a las nuevas inversiones manufactureras, comerciales y de vivienda frente a los desafíos de cobertura de la red pública.

Francisco Nevárez, director general de la firma de ingeniería especializada Nezco, detalló que esta tendencia de inversión privada en subestaciones y alimentadores propios ha blindado la competitividad de Tijuana, transformando un factor de riesgo logístico en un modelo de coinversión técnica. Si bien la Comisión Federal de Electricidad (CFE) mantiene en marcha proyectos estructurales orientados a robustecer la red de transmisión de alta tensión en la península, el rezago crítico se concentra en la red de distribución de última milla, encargada de dosificar el flujo hacia el usuario final en un entorno con alta tasa de urbanización acelerada.

El especialista precisó que el costo de desarrollar esta infraestructura eléctrica complementaria se calcula de forma paramétrica según el tonelaje de refrigeración y la carga instalada de cada planta o complejo fabril. Para asegurar la continuidad de las líneas de producción y evitar pérdidas por paros operativos, las plantas de reciente edificación han estandarizado la integración de sistemas de cogeneración o respaldo energético, lo que permite contener las fluctuaciones o interrupciones temporales del suministro mientras el operador paraestatal estabiliza las cargas en los nodos de distribución.

La descentralización de la inversión en infraestructura de media tensión por parte de firmas como Nezco expone un modelo de resiliencia corporativa que sostiene el dinamismo del nearshoring en Tijuana. Al asumir el diseño y financiamiento de las redes de distribución complementarias, el sector privado mitiga los riesgos de saturación del sistema público y dota de certidumbre operativa a los corporativos transnacionales que buscan establecerse en la región. Este esquema de coinversión indirecta no solo alivia la presión técnica sobre las subestaciones de la CFE, sino que redefine los criterios de competitividad territorial, donde la capacidad de autogestión energética se consolida como el principal activo para el desarrollo de la infraestructura industrial de Baja California.