**El presidente de Proturismo y de la AMHME plantea distinguir entre crecer y avanzar para construir desarrollo sostenible
ENSENADA BC, 28 de junio de 2026.- El crecimiento económico, urbano y empresarial debe ir acompañado de planeación, evaluación permanente y beneficios para la comunidad, sostuvo Andrés Martínez Bremer, presidente de Proturismo de Ensenada y de la AMHME.
Martínez Bremer señaló que una de las principales reflexiones para ciudades, empresas y sectores productivos debe centrarse no solo en cuánto se está creciendo, sino hacia dónde se está avanzando.
“No todo lo que crece mejora. Crecer puede ser aumentar; avanzar es mejorar”, planteó.
Explicó que el desarrollo de las ciudades y de los sectores productivos requiere mecanismos de evaluación y corrección para evitar que el crecimiento genere presiones sobre infraestructura, servicios públicos, movilidad, accesibilidad y calidad de vida.
Indicó que una ciudad puede crecer y, al mismo tiempo, volverse más difícil de habitar; una empresa puede crecer y perder su cultura; y un destino puede recibir más visitantes, pero deteriorar la experiencia si no fortalece las condiciones que sostienen su actividad.
El presidente de Proturismo señaló que, en los destinos turísticos, el incremento en el número de visitantes debe ir acompañado de estrategias que preserven la experiencia turística, la habitabilidad de las ciudades y la sostenibilidad de los servicios.
Agregó que cuando el crecimiento ocurre sin planeación suficiente pueden generarse desequilibrios que afectan tanto a residentes como a visitantes, particularmente en temas relacionados con infraestructura urbana, movilidad, mantenimiento del espacio público, accesibilidad y calidad de los servicios.
Martínez Bremer sostuvo que la competitividad de las ciudades dependerá cada vez más de su capacidad para generar condiciones de desarrollo ordenado, donde inversión, actividad económica y bienestar social evolucionen de manera simultánea.
Expuso que las empresas tampoco deben medir únicamente cuánto crecen, sino cómo lo hacen, considerando el fortalecimiento de sus colaboradores, la relación con proveedores, la confianza de sus clientes, el cumplimiento con autoridades y la generación de valor para las comunidades donde operan.
“La rentabilidad importa, pero no puede caminar sola. Necesita colaboradores que crezcan, proveedores que se fortalezcan, clientes que confíen y comunidades que reciban valor”, señaló.
Explicó que el crecimiento sin mecanismos de corrección puede debilitar la confianza, la competitividad y las condiciones que sostienen el desarrollo a largo plazo.
Martínez Bremer afirmó que hablar de reparación no significa frenar el crecimiento, sino darle dirección, revisar lo que se ha normalizado y corregir aquello que ya se sabe que no funciona.
“El verdadero avance se nota cuando el crecimiento también mejora la vida de quienes forman parte del sistema”, concluyó.







